IGLESIA DE DIOS ISRAELITA UNIVERSAL A.R

BIENVENIDOS HERMANOS EN LA FE DE CRISTO JESUS
PAZ A VOSOTROS.

sábado, 13 de agosto de 2011

LA MALA PALABRA O" EL CHISME "


El poder de la Palabra

Construir o Destruir

La palabra es la herramienta de la creación. A través de ella podemos construir a una persona y al mundo. Podemos alabar, alentar y dar confianza. Al hacer que otra persona se sienta importante, estamos construyéndola, es como si dijéramos, "tu existencia es necesaria". Esto da vida y reafirma la autoestima.

Uno de los grandes rabinos de la generación pasada, el rabino Shlomo Freifeld zt''l, era conocido por haber acercado a su vecino de vuelta a la observancia de la Torá, simplemente preocupándose por decirle "buenos días".

Por otra parte, la palabra también puede usarse para destruir. Palabras como "eres un inútil", abaten la autoestima de una persona. Como dice el rey Salomón: "La vida y la muerte están en manos de la lengua" (Proverbios 18:21). El Talmud explica que el discurso negativo es incluso peor que una espada – puesto que mata a muchas personas, incluso a una gran distancia.

Más allá del daño personal, todos hemos visto como el poder de un chisme – o de un rumor malintencionado – destruye relaciones, familias, e incluso comunidades enteras.

Por supuesto, así como la biblia nos prohibe hablar La mala palabra, así también nos prohibe escucharlo. (Lo cual tiene mucho sentido – ya que si yo no puedo escuchar La mala palabra, ¡entonces tú no puedes hablarlo!). Al escuchar palabras negativas sólo alimentamos nuestro lado negativo y nos hacemos insensibles al efecto que tienen sobre los demás.

* * *

Límites de La mala palabra.

Mucha gente comete el error de pensar que la prohibición acerca de hablar negativamente se limita sólo a decir falsedades y mentiras. Pero esto no es así. El mentir se define como una prohibición distinta, expresada en el libro de Éxodo 20:13, 23:7.

La mala palabra mientras tanto, es la prohibición de decir cualquier cosa negativa o peyorativa acerca de otra persona – ¡aún cuando sea verdad!

A menudo, La mala palabra se esconde detrás de las racionalizaciones. La verdad es que ni siquiera importa si las palabras se hablan implícitamente. Si el mensaje puede ser interpretado negativamente, entonces se trata de una violación de La mala palabra.

Debes ser consciente de las potenciales situaciones de La mala palabra y detenerlas antes de tiempo. Por ejemplo, las reuniones sociales están particularmente plagadas de chismes: "Ah, supiste de fulano tal y tal ..."

El Talmud dice que el cuerpo humano fue construido para ayudar a que la persona se abstenga de hablar La mala palabra. Los dientes y los labios sirven como "puertas" para regular lo que sale de nuestra boca, mientras que la lengua se encuentra en una posición horizontal de descanso. Además, si bien los seres humanos tienen dos ojos, dos oídos y dos fosas nasales – sólo tenemos una boca para recordarnos que debemos minimizar la charla. Y dice también el Talmud, ¿con qué finalidad creó Dios los lóbulos de las orejas? Por si nos encontramos en una situación en la que se habla La mala palabra, ¡podamos convenientemente doblarlos hacia arriba como tapones para los oídos!

Para que tomemos conciencia, aquí hay algunas formas de La mala palabra que comúnmente utilizamos:

1. "¡Pero si es verdad!"
2. "¡Pero yo ni siquiera mencioné su nombre!"
3. "A mi no me importaría si alguien dice lo mismo acerca de mí"
4. "De todas maneras, ¡todo el mundo ya lo sabe!"
5. "A él no le importaría"
6. "Yo se lo diría incluso en su cara"
7. "¡Sólo estaba bromeando!"
8. "Otra vez lo mismo..."
9. (No decir nada... pero demostrar algo con un gesto)
10. "La gente de esa ciudad es tan..."
11. "¡Lo digo por una buena razón!"
12. "Esto que voy a decir puede ser La mala palabra, pero..."
13. "Vamos, puedes decírmelo..."

Todos estos ejemplos entran en la categoría de La mala palabra.

Sin embargo, existe una excepción a esta regla. Podemos hablar o escuchar información negativa sólo si estamos absolutamente seguros de que es con el propósito constructivo de prevenir daños a futuro. Pero antes de seguir adelante y utilizar esta excepción, asegúrese de aplicar las siguientes condiciones:

·         La información debe ser objetivamente verdadera, no una cuestión de gusto o de opinión.

·         Debe ser información de primera mano, no de otra fuente.

·         En primer lugar, la persona implicada debe tener la oportunidad de responder a las acusaciones.

·         No puede existir ningún motivo ulterior o beneficio personal.

·         Uno debe evitar mencionar nombres siempre que sea posible.

* * *

¿Por qué la Gente Habla La mala palabra?

¿Qué motiva a una persona a hablar mal de otra?

¡Es un problema de baja autoestima! Cuando una persona tiene baja autoestima, tiene dos opciones, 1) hacer el esfuerzo de auto-construirse, de levantarse a si misma (¡y esto requiere de mucho trabajo!), o, 2) Bajar a los demás. El razonamiento es muy simple, si puedo bajar a los demás, entonces ¡yo no me veo tan mal en comparación a ellos! Pero ese es el camino fácil, la "subida rápida". ¿Acaso es ese el tipo de persona que quieres ser?

Los medios de comunicación han construido un imperio en torno a derribar personas importantes - estrellas de cine, políticos y líderes económicos. Para las personas del promedio que se ven a sí mismas languidecer en la mediocridad, ¡ver el éxito de los demás es una fuente de agravamiento! Así que, ¡derríbalos y problema resuelto!

Esto puede explicar también algunas de las bases del antisemitismorecordatorio del verdadero potencial humano. ¿Por qué el mundo señala ansiosamente cada error que comete Israel? Ya que al eliminar el respeto por ese estándar superior, la obligación de esforzarse para alcanzar ese nivel también desaparece.

El primer paso para evitar La mala palabra es reconocer nuestras propias faltas y comprometernos a mejorarlas. Cuando acepto que 'yo' soy el responsable de mis insuficiencias, entonces, asimismo seré menos crítico y más tolerante con los demás.

Si sientes que tu autoestima o la de alguien más esta pasando por un mal momento, intenta concentrarte en las virtudes y no en los defectos. Eso te ayudara a salir de la negatividad.

 Si te sientes mal, no elijas la salida fácil. ¡Trabaja duro y mejórate a ti mismo!

* * *

Juzgar a los Demás Favorablemente

Entonces, ¿qué pasa si escuchamos inadvertidamente La mala palabra? El Talmud dice que no debemos aceptar que es verdad automáticamente. Al contrario, la regla es "inocente hasta que se demuestre su culpabilidad".

Existe una historia famosa sobre un gran sabio talmúdico, el Rashash (rabino Shmuel Shtrashun, siglo 19, Vilna), que poseía un fondo para prestar dinero a los pobres. Un día, mientras el rabino estudiaba Talmud, el sastre de la ciudad llegó a cancelar una deuda de 10000 rublos. El rabino estaba tan concentrado en su aprendizaje, que puso el dinero entre las páginas del libro y se olvidó de él.

Una semana después, el rabino estaba revisando su libro de contabilidad y observó que la deuda de 10000 rublos no había sido cancelada. Así que llamó al sastre y le pidió que pagara. "Pero ya pagué la semana pasada", dijo el sastre. "Está bien", dijo el rabino, "¿pero entonces dónde está el recibo?". El rabino realmente no recordaba haber recibido el dinero de vuelta. "Usted estaba estudiando y yo no quise molestarlo", respondió el sastre.

Muy rápidamente se divulgó que el sastre y el rabino estaban involucrados en una disputa financiera. "¿¡Como se atreve este hombre a enfrentar su palabra contra la palabra del rabino!?" Comentaban todos. La reputación del sastre se arruinó por completo, y fue rechazado por la comunidad.

Aproximadamente un año después, el rabino revisaba una sección del Talmud y encontró un sobre que contenía 10000 rublos. ¡Entonces él se dio cuenta de lo que había ocurrido! Inmediatamente llamó al sastre y se disculpó. "Pero su disculpa no me ayuda en nada", dijo el sastre tristemente. "¡Mi reputación está arruinada para siempre!"

"No te preocupes", dijo el rabino. "Haré un anuncio público en la sinagoga, para que todos sepan que cometí un error".

"Pero eso no ayuda", dijo el sastre. "Ellos pensarán que usted lo está diciendo sólo porque siente lástima por mí".

El rabino pensó durante largo tiempo hasta que llegó a una solución. "Usted tiene una hija y yo tengo un hijo", dijo. "Arreglemos para que ellos se casen. De este modo, todo el mundo sabrá que usted es absolutamente confiable, porque de otra manera yo nunca habría aceptado esta unión". Y con eso, el daño fue reparado.

Pero no es siempre tan fácil...

NO ANDARAS CHISMEANDO EN TUS POBLACIONES...



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